TERMINAL BAHIA BLANCA

TERMINAL BAHIA BLANCA

lunes, 31 de agosto de 2009

Continúa la pelea contra el fuego en Córdoba

Los focos más críticos se dan en Calamuchita, donde el intenso humo complica la tarea de los bomberos. La situación fue controlada en La Cumbre, Valle de Punilla.

Córdoba sigue dándole pelea al fuego que, en lo últimos días, dejó un muerto, la destrucción de miles de hectáreas de pastizales y vegetación autóctona y cortes de ruta. En algunas zonas, donde las llamas lograron ser controladas, los pobladores que habían sido evacuados ya regresaron a sus casas. La situación más crítica se da, por estas horas, en el Valle de Calamuchita.

Personal de Bomberos trabajó durante toda la noche para tratar de extinguir los 12 focos de incendio que castigan a la provincia. Las condiciones meteorológicas no ayudan: la temperatura trepó ayer hasta los 38 grados, la humedad es baja, los vientos fuertes y continúa la prolongada sequía. Para colmo, hoy "no se esperan lluvias para hoy y seguirá el calor", señaló Javier Sosa, secretario de Coordinación del Ministerio de Gobierno.

En diálogo con el canal de noticias TN, Sosa afirmó que esta mañana "la situación principales da en el Valle de Calamuchita", donde aun no pudieron trabajar los aviones hidrantes "por el humo que hay en el lugar". A pesar de que el panorama es preocupante, el funcionario aseguró que "es sensiblemente mejor que el que teníamos ayer". Las focos más complicados, según informa el diario La Voz del Interior, se encontraban en Villa del Dique y Villa Rumipal, donde hay unos 120 evacuados.

Donde la situación mejoró es en La Cumbre, en el Valle de Punilla. Allí, según sostuvo Sosa el fuego "fue totalmente controlado". Tras una revisión hecha desde el aire se pudo constatar que los incendios dejaron tres casas quemadas. En tanto, de los 150 evacuados que había en la zona "sólo quedan 20 o 30".

El secretario confirmó que "hay personas detenidas" sospechosas por haber iniciado el fuego. Y precisó que a uno de ellos se lo apresó porque estaba manipulando pirotecnia en una zona de pastizales.
Fuente: Clarin

Impulsan la energía eólica en Uruguay

MONTEVIDEO.- El gobierno de Uruguay trabaja a fuerte ritmo para ampliar sus recursos de energía: aprobó una millonaria licitación para un sistema de energía eólica, mientras avanza en su asociación con Brasil para la interconexión con ese país. Todo eso en un indisimulable clima de tensión con las autoridades argentinas, que bloquearon el uso del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem) para financiar parte de esas obras.

La administración de Tabaré Vázquez entiende que la demora del gobierno de Cristina Kirchner para aprobar esos fondos comunes no tiene sustento técnico y que la única explicación está en una reacción política a raíz del diferendo por las plantas de celulosa y los puentes bloqueados.

Fuentes de la Cancillería oriental dijeron a LA NACION que Uruguay no cambiará su postura de veto a la candidatura de Néstor Kirchner como secretario de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) para que la Argentina libere esos fondos, porque son asuntos que no deben tener relación.

En los corrillos políticos de este país hay convencimiento de que las autoridades argentinas no votan el uso de ese financiamiento para perjudicar a Uruguay, pese a que sus servicios técnicos entienden que corresponde hacerlo.

Tabaré Vázquez aprobó en el último Consejo de Ministros un decreto que habilita a la empresa estatal de energía eléctrica, UTE, a realizar un llamado a licitación internacional para la instalación de un parque de molinos de viento.

El viceministro de Industria y Energía, Gerardo Gadea, dijo que Uruguay hará una apuesta a la energía renovable y que la eólica es un pilar fundamental en esta iniciativa. Dijo que el gobierno procura continuar diversificando la matriz energética para no depender solamente de las centrales térmicas y de las represas. Los problemas de sequía complicaron la energía hidroeléctrica y eso se tradujo en un incremento del déficit fiscal durante los últimos meses.

Licitación
La licitación que impulsa el gobierno uruguayo prevé una inversión privada cercana a US$ 300 millones en infraestructura para la generación de energía eólica.

Con esto, el gobierno empuja la actividad, pero igualmente la gran apuesta está en la interconexión con Brasil, lo que ha estado precedido de discusiones.

Las autoridades energéticas de Brasil y de Uruguay lograron un reciente acuerdo para concretar el proyecto de interconexión, que se demoró por la falta de aprobación de los fondos del Mercosur.

Pese a eso, delegaciones de los dos países despejaron el camino sobre otros asuntos. Acordaron que las obras quedaran a cargo de la empresa Eletrosul, que integra el holding de Eletrobras y que cederá los derechos de uso a UTE, el ente estatal oriental que firmará un contrato con un canon por 20 años.

Esto implica la realización de obras en los dos países y la construcción de una conversora de energía que se instalará en territorio uruguayo.
Fuente:Lanación

lunes, 24 de agosto de 2009

Convierten en biogás residuos de una escuela

Un equipo interdisciplinario de la UNCuyo construye un biodigestor, un sistema que ahorra energía y espacio porque reutiliza la basura y la transforma en gas para "pasar" el invierno y en abono para las plantas. El biodigestor proveerá gas a los invernaderos de la escuela y al domicilio del personal que cuida el establecimiento. El digestor es un reactor biológico que sirve para transformar los residuos orgánicos en abono. La idea es que la propuesta pueda replicarse en la zona, un lugar donde hay muchas agroindustrias que generan una gran cantidad de basura. Estos sistemas tienen mucho uso en países como China y la India.

En época de crisis energética y serios problemas vinculados con la capa de ozono, las ideas para promover una nueva conciencia sobre el tratamiento de los residuos y la generación de energías alternativas amigables con el ambiente surgen con mayor asiduidad. En Mendoza, un grupo de profesionales y estudiantes construye un biodigestor que se instalará en una escuela técnica del Valle de Uco y convertirá los desechos en biogás y fertilizante.

Según explica a InfoUniversidades el ingeniero Alexis Atem, “el digestor es un reactor biológico que básicamente sirve para transformar residuos orgánicos en abono. Estos biodigestores tienen mucho uso en países como China y la India, a nivel rural”.

El equipo trabaja desde febrero en el establecimiento de orientación agraria Julia Silva de Cejas, en Vista Flores, Tunuyán. Mediante la gestión anaeróbica de los desechos que la escuela produce -residuos del comedor y de las actividades agroindustriales- se busca producir biogás a la vez que obtener un fertilizante natural para los cultivos que se realizan en el establecimiento.

Los biodigestores son una alternativa interesante para nuestro país porque evitan el vertido de residuos sólidos que causan contaminación y grandes basurales. “Un biodigestor aislado no cambia mucho la realidad, pero varios digestores sirven para mejorar la gestión de los residuos -dice Atem-. Por eso elegimos una escuela, un medio adecuado para poder replicar la experiencia”. Con este tratamiento in situ de la basura, el equipo evita “usar terrenos donde tirar los residuos y el gasto de energía que implica el transporte. Se ahorra así energía y espacio”.

El biodigestor proveerá gas a los invernaderos de la escuela y al domicilio del personal que cuida el establecimiento. Pero, además, la propuesta tiene un contenido educativo de gran importancia, porque implica crear conciencia. “Hasta ahora todo lo que sucede es que sacamos la basura, pasa un camión y creemos que el problema se resolvió, y eso no es lo que sucede”, reflexiona Susana Llamas, coordinadora del equipo.

Los integrantes del proyecto se entusiasman con la potencialidad de este trabajo en el ámbito escolar: “Pensamos que la mejor tarea educativa, la mejor tarea ambiental es que en el mismo lugar donde se generan residuos, se consideren un recurso aprovechable como tal y transmitir esa percepción, esa conducta, a los núcleos familiares y a la sociedad”, dice Llamas.

La ingeniera agrónoma Elisa Indiveri agrega: “La idea es que todo esto pueda replicarse en la zona, lugar donde hay muchas agroindustrias que generan una gran cantidad de basura”.Como parte de las actividades previstas por la propuesta, se realizarán talleres de capacitación e información con alumnos de nivel polimodal, porque “se comprometen y se interesan con las problemáticas ambientales”, explica Fernando Hernández, profesor de Geografía y encargado de las capacitaciones.



Fuente:infouniversidades
Leonardo Oliva
prensa@uncu.edu.ar
Dirección de Prensa
Universidad Nacional de Cuyo

Los plásticos se degradan con rapidez en el océano

Las especies marinas que quedan atrapadas en bolsas o mallas no son las únicas damnificadas por la acumulación de residuos de plástico en el océano. Según revela uno de los primeros estudios realizados sobre el tema, los investigadores han descubierto que aunque esté considerado como indestructible, el plástico se descompone con sorprendente rapidez y libera en el agua sustancias potencialmente tóxicas.

"El plástico que se usa a diario se considera estable", advierte Katshuhiko Saido, profesor de la Universidad de Nihon e investigador principal del estudio, "pero hemos descubierto que en el océano se descompone al estar expuesto al sol, a la lluvia y a otras condiciones ambientales". Según el científico, este proceso está dando lugar a una nueva fuente de contaminación que continuará en el futuro.

Saido afirmó, además, que el poliestireno comienza a descomponerse en sólo un año, liberando componentes en aguas abiertas dentro de ecosistemas marinos. El volumen de plástico en el océano está aumentando, de manera que el problema se convierte en una amenaza global al Medio Ambiente.

Sólo en Japón, unas 150.000 toneladas de residuos de plástico, la mayoría poliestireno extruido, son arrojadas al mar cada año. Su acumulación crea vastas extensiones de residuos que flotan en los océanos. La franja del pacífico llamada 'Isla de la basura' tiene ya una superficie equivalente a Francia.

El principal investigador del estudio afirmó que su equipo ha descubierto que cuando el plástico se descompone libera una sustancia tóxica llamada bisfenol A en el agua. Los fabricantes de biberones dejaron de utilizar bisfenol en sus productos este mismo año ante sus posibles riesgos para la salud, ya que puede desequilibrar las hormonas de los animales y afectar al sistema reproductivo.
Fuente: elmundo

Satélites espaciales constatan que la India se seca por dentro

La India se seca por dentro, y por fuera. Más de 33 centímetros cúbicos de aguas subterráneas desaparecen cada año debido a la sobreexplotación de los acuíferos en el segundo país más poblado del planeta. Así lo han constatado los satélites de la NASA, cuyos datos han sido analizados y presentados ahora por científicos de la Universidad de California (EEUU).

Sus conclusiones, que corroboran lo que ya venían avisando algunos expertos y activistas científicos, como Vandana Shiva, fundadora de Navdanya, son devastadoras: en sólo seis años (entre 2002 y 2008) han desaparecido más de 109 kilómetros cúbicos de estas aguas en el noroeste del país, la mayoría debido a la irrigación de campos de cereales. Esta cantidad es el doble que lo que contiene la mayor reserva de agua dulce de India, el Waiganga Superior, y tres veces más que el Lago Mead, el embalse más grande de Estados Unidos.

Los investigadores, dirigidos por Matthew Rodell, recogieron los datos que han ido llegando de los dos satélites GRACE (Gravity Recovery and Climate Experiment) que fueron lanzados por la agencia americana en 2002. A bordo llevan instrumentos que permiten medir diminutas variaciones en el campo de gravedad de la Tierra. Explican los expertos que la gravedad es la sombra de la masa, y la masa es una parte fundamental de la ecuación para muchos procesos físicos.

De este modo, teniendo mediciones de esa masa cuando fluye se pueden evaluar fenómenos como la disminución del espesor de las placas de hielo, las lentas corrientes de magma en el interior de la Tierra o el flujo de agua en los acuíferos subterráneos, como ha ocurrido en este caso.

Sofisticados instrumentos
Aunque la resolución espacial de los GRACE no es muy alta (160.000 kilómetros cuadrados) y los datos se tomaban sólo 10 días al mes, sus radares y radiómetros han demostrado ser los mejores para detectar todos los niveles de los acuíferos. Es así como detectaron anomalías en los estados de Rajastán, Punjab y Haryana, incluyendo el área de la capital, Nueva Delhi.

Rosell, que ha publicado los resultados en la revista 'Nature', lo expresa con claridad: "Si no se toman pronto medidas para un uso sostenible de este agua, las consecuencias para los 114 millones de habitantes de la región pueden incluir el colapso de la agricultura, así como una severa escasez de agua potable y conflictos y sufrimientos".

La tremenda sequía que azota este año al país, donde los monzones no han dejado las lluvias esperadas, no lo pone fácil: la necesidad obliga a abrir nuevos pozos que sangrarán aún más el interior de la tierra, como se teme el científico Raj Gupta, que trabaja en el Centro Internacional para la Mejora del Maíz. Al mismo tiempo que esto ocurre, el Gobierno del Partido del Congreso, el que consagró la llamada Revolución Verde, con Indira Ghandi al frente, anunciaba ayer que importará alimentos para dar de comer a sus 700 millones de campesinos.

Los científicos de California constatan con sus datos que ni la falta de lluvias ni el cambio climático están detrás del brutal descenso, sino precisamente un sistema agrícola que no es sostenible. Es más, en los años estudiados incluso aumentaron las precipitaciones, que permiten que el agua se filtre si el suelo es poroso y ha sido bien tratado. Así, lentamente, se van creando unas reservas subterráneas que pueden durar miles de años y otras que bajan y suben según los monzones.

"En general, no se trata de si llueve más o menos, sino de que cuando este agua se usa para la agricultura intensiva, como ocurre en un 80% en esta zona de la India, tardará años en ser reemplazada, por lo que se convierte en una amenaza global para la seguridad alimentaria de millones de personas", admite Jay Flamiglietti, otro de los hidrólogos que ha participado en el trabajo.

Para corroborar sus datos, también analizaron la calidad del suelo, las reservas acuíferas en superficie, la vegetación y los glaciares cercanos del Himalaya. El único factor determinante de la pérdida resultó ser el humano.

Por si hubiera dudas, un reciente informe del Gobierno indio constataba que en la zona afectada la irrigación de los campos de arroz se ha multiplicado por siete. "Los granjeros deben parar ya, hoy o mañana, de plantar estos cultivos que han favorecido el Gobierno y sustituirlos por otros que precisen menos agua", reclama Gupta.

Hace tiempo que su compatriota Vandana Shiva, premio nobel alternativo, viene alertando de que la India se seca por dentro por culpa de semillas inapropiadas al ecosistema. Ahora la NASA le da la razón.

La Revolución Verde
Hay quien defiende la necesidad de trasladar a África la Revolución Verde que, en los años 60 y 70, convirtió a la India en un granero de trigo y arroz, con semillas mejoradas, fertilizantes e irrigación para acabar con el hambre.

Hoy, aquel éxito se pinta cada vez más como un fracaso, incluso desde la Organación Mundial de la Alimentación: sigue habiendo millones de hambrientos, los campesinos se arruinaron y el agua se contaminó y ahora está desapareciendo. "El error fue no contar con la sabiduría de los campesinos, que conocían su tierra y sus semillas. Ahora hay que volver la vista hacia ellos", aseguraba en una entrevista a EL MUNDO Vandana Shiva.
Fuente: elmundo

¿Un mundo sin peces?

Los científicos le pusieron fecha de vencimiento a los recursos pesqueros: 2048, y...la hecatombe es reflejada en un documental que sigue la línea de la exitosa “Una verdad incómoda”, donde el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, alertaba sobre las consecuencias que debería enfrentar al mundo si no se tomaban urgentes medidas para detener el calentamiento global.

“The end of the Line” es el título de este trabajo realizado por el documentalista, Rupert Murray, que bajo el estigma de ese año crítico señalado por los científicos, muestra los efectos de la sobrepesca en los océanos, el consumo irresponsable en los restaurantes y el fin de los recursos pesqueros.

En la película, que fue filmada alrededor del mundo en un viaje que abarcó desde Gibraltar hasta Senegal y desde Alaska hasta el mercado de pescado de la ciudad de Tokio, se escuchan las opiniones de todos los involucrados en el problema: científicos, pescadores y funcionarios.

El documental –que se estrenó en enero en el Festival de Sundance- muestra como la población de Newfounland en Canadá pasó de ser epicentro mundial de la pesca de bacalao a ser un pueblo fantasma al haber agotado todos sus recursos. Un símbolo de lo que está a punto de suceder en todos los océanos del planeta.

El próximo 25 de agosto, el documental se presentará en el Aquarium de Palma de Mallorca, donde se contará con la presencia de la familia real española, informó el diario El Mundo.


miércoles, 5 de agosto de 2009

Las plagas del Siglo 21

Activadas por el calentamiento progresivo de la Tierra y la deforestación de los bosques, enfermedades peligrosas y exóticas atraviesan las fronteras hasta llegar a regiones en las que no estaban presentes. InfoUniversidades presenta un informe de la UNC en el que se analiza cómo se modifica el mapa de las patologías asociadas con el cambio climático y su impacto en Latinoamérica, y explica qué es la “epidemiología panorámica”, un método que emplea satélites para predecir la aparición de nuevos males. Dengue, peste bubónica, fiebre amarilla, chagas, gripe aviar, babesiosis, cólera, enfermedad de Lyme, ébola, marea roja, leishmaniasis, todas ellas patologías que se propagan con la modificación global del ambiente.

Parece que con la globalización de las economías y las culturas mundiales, también se “globalizan” algunas enfermedades letales, pero no por efecto de la expansión del mercado mundial, el uso de internet y otras tecnologías de la comunicación, sino por el calentamiento progresivo de la Tierra.

Enfermedades que parecían erradicadas o controladas y nuevas patologías exóticas provenientes de regiones muy lejanas amenazan hoy a los más diversos países del mundo, e incluso han llegado hasta Argentina. El dengue -que en pocos meses avanzó hasta extenderse, prácticamente, por todo el país- integra una lista de enfermedades peligrosas que llegan de la mano del cambio climático y que, poco a poco, van ganando territorio.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático causa la muerte de más de 160 mil personas al año, y estima que ese número crecerá hasta 300 mil en 2030. “El calentamiento del planeta está modificando la geografía de las enfermedades”, advierte Osvaldo Canziani, físico experto en problemáticas medioambientales y Premio Nobel de la Paz 2007 por su trabajo en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la OMS. El científico -que recientemente estuvo en Córdoba invitado por el ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia- explicó que el aumento del calor y la humedad en el mundo está extendiendo las áreas de habitabilidad de los vectores o transmisores (mosquitos y otros insectos) de estas enfermedades, permitiendo que se muevan con facilidad hacia nuevas fronteras. Y no sólo en latitud sino también en altitud. “Hoy hay dengue a 2.000 metros de altura en Colombia, o malaria en Bolivia a 3.000 y aun en Siberia, donde las temperaturas son muy bajas”, ejemplifica.

Argentina no queda al margen del calentamiento terrestre. “Nos estamos tropicalizando”, asegura Canziani, y agrega que los inviernos son cada vez más cortos y los veranos más prolongados, con temperaturas mínimas que seguirán ascendiendo. En este sentido, señala que el caso de Córdoba resulta paradigmático: una provincia que fue sede para el tratamiento de enfermedades bronquiales debido a su entorno templado con áreas secas, hoy es húmeda.

Dengue: una crónica anunciada

Con registros de las primeras epidemias en el sudeste asiático y el continente africano, el dengue es una enfermedad endémica en gran parte de los países tropicales, incluyendo a los de Centroamérica. Hasta la década del ‘70 llegaba hasta el límite de Colombia y Venezuela; desde entonces, la patología se extendió
-en su forma más violenta, la hemorrágica- hasta el Cono Sur, abarcando a la Argentina. Llegó empujada no sólo por el calentamiento global sino debido a la deforestación, que eliminó los bosques nativos y, a la par, terminó también con el hábitat de los predadores del mosquito Aedes Aegypti, vector de la enfermedad.

Hasta el 26 de mayo existían 25.805 casos confirmados en todo el país y 1.056 casos sospechosos de acuerdo con el ministerio de Salud de la Nación.

Sobre la prevalencia del dengue, el especialista en enfermedades tropicales formado en Francia y profesor plenario de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Pizzi, asegura que, en la realidad, esa cifra es muy superior. “Como regla epidemiológica se calcula que, por cada caso contabilizado, por lo menos hay un número igual o mayor no detectado”, explica.

La luz de alerta sobre el progresivo y rápido avance del dengue en la región es anunciada por distintas voces. A través del Informe de Impactos Regionales de Cambio Climático, la OMS advirtió, en 1997, sobre la presencia de esta patología. “Está aumentando extraordinariamente -indica Canziani-. Estimamos que en 50 años va a haber más de tres mil millones de personas infectadas con dengue en el planeta”. El especialista precisó que entregaron el informe a los políticos argentinos, con lo que “estaban advertidos y podrían haber previsto el desenlace que tuvo. El problema es que no lo leyeron y, mucho menos, hicieron algo”, remarcó.

Por su parte, Pizzi recuerda que el primer brote importante en el país (posterradicación) se produjo hace más de diez años en la provincia de Salta. “Fue el primer aviso; los que trabajábamos en el terreno, en el área de epidemiología y con los satélites sabíamos que esto iba a suceder”, asegura, y agrega que en diversas publicaciones (Artrópodos, su impacto en la salud, 1999; Parasitología y micología médica, 1999; Protocoología, 2000 y otros) previene sobre la aparición del dengue junto a otras patologías exóticas, y su impacto en la salud.

Como si fuera poco, los vectores de esta enfermedad no sólo ampliaron considerablemente su “área de influencia”, sino que se hicieron más fuertes y resistentes. Sobre este aspecto, Canziani explica que, cuando aumenta la temperatura, se incrementa significativamente el número de plaquetas (elementos infectantes del virus), con lo que se potencia la capacidad de infección del mosquito.

Mejores condiciones ambientales para su propagación, mayor resistencia a insecticidas y otros compuestos químicos, y carga virósica en aumento. Así, la denominada “enfermedad rompe-huesos” (debido a los dolores que ocasiona) parece haber llegado para quedarse. En este sentido, Canziani es categórico: “No vamos a poder eliminar el dengue”, afirma.

La docena mortal

En noviembre de 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza difundió un informe en el que se dan a conocer doce enfermedades letales que incrementarán su incidencia entre la gente y tienen un enorme potencial de expansión causado por el cambio climático. La publicación, conocida como “la docena mortal”, enumera una lista de enfermedades que impactarán en la salud, la naturaleza y también en la economía global, y tienen en común ser graves, transmisibles y afectar tanto a animales como a humanos.

Los doce nombres son: gripe aviar, babesiosis, cólera, ébola, parásitos intestinales, enfermedad de Lyme, peste bubónica, marea roja, fiebre de Rift Valley, enfermedad del sueño, tuberculosis y fiebre amarilla.

Consultado por InfoUniversidades sobre esta nómina, Canziani apunta que, para el caso de Latinoamérica, la lista divulgada por la organización resulta incompleta y se deben incluir otras patologías que golpean de lleno a esta parte del planeta, que no son tenidas en cuenta en estos “informes internacionales estandarizados”. Para el físico, la “lista regional” debería contener flagelos como el chagas, la malaria, la schistosomiasis y la leishmaniasis, ya presente en varias provincias argentinas. En el espectro epidemiológico menciona también a hongos venenosos mortales, originarios del sudeste de Brasil (parasitoides brasiliensis), que llegan al país a través del movimiento de camiones.

En tanto, Pizzi señala como ejemplo de enfermedades que desembarcaron en el suelo argentino estimuladas por el cambio climático a la encefalitis de Saint Louis que, proveniente de Missouri (EEUU), llegó de la mano de las aves migratorias y es transmitida a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos (Culex, la especie más común en Argentina). A ello agrega la fiebre de las montañas rocallosas, una de las patologías más graves y más reportadas en Norteamérica que, según el especialista, habría ingresado al territorio nacional por la puna jujeña. En este caso, la enfermedad es causada por bacterias que contagian a los humanos por medio de garrapatas infectadas.

Pelados

Parece obvio que una de las herramientas necesarias para combatir enfermedades cuya propagación mundial está directamente vinculada con el calentamiento terrestre sea, precisamente, el estudio del medio ambiente. Sin embargo, ¿cuál es el conocimiento de la situación ambiental argentina? “Acá no se mide nada, faltan datos ambientales”, subraya Canziani, y hace extensiva la ausencia de estadísticas fidedignas para toda la región: “En Latinoamérica nunca tuvimos un estudio serio, estamos pelados. Tenemos una idea remota de lo que sucede”. En esta línea, el científico destaca que la primera medida a poner en marcha es “medir todo esto, porque lo que no se mide no se puede conocer, ni mucho menos enfrentar”.

Para graficar hasta qué punto afecta la carencia de información, el especialista comenta las dificultades que tuvo la OMS -de la que fue director regional para Latinoamérica durante 13 años- al intentar obtener datos para desarrollar proyectos sobre enfermedades y cambio climático, debido a que los médicos no trabajan con estadísticas que vinculen las patologías con el clima.

Otro tanto ocurre con respecto al manejo de los recursos hídricos y el aumento de la temperatura (es sabido que el agua “rinde” menos a valores elevados). Una excepción parece ser el sector agrícola, que ya en 1997 publicó un informe presentado a la Convención de Cambio Climático en el que se estudió el comportamiento de los cereales (como el maíz, trigo, cebada, arroz y girasol) que perderán productividad debido a las altas temperaturas. Salvo la soja -que tiene la cualidad de no ser afectada-, la producción en general caería entre un 14 y 20 por ciento, si no se aumenta el área sembrada.

La responsabilidad de generar estadísticas medioambientales corresponde, en opinión del experto, tanto a los gobiernos como a las empresas privadas que explotan los recursos naturales, quienes deben proveer de mejor información ambiental, asegurando que cada provincia conozca su meso y microclima, sus recursos hídricos, su nivel de contaminación y hasta la distribución de sus residuos urbanos e industriales, para saber de qué manera se afectan las napas.

Satélites “sanitarios”

Una de las maneras de conocer el medioambiente es a través del uso de satélites. El Instituto de Altos Estudios Espaciales “Mario Gulich” -creado por un convenio entre la Universidad Nacional de Córdoba y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)- se dedica al desarrollo de proyectos orientados a la aplicación de tecnología e información espacial. En particular, hace hincapié en la generación de herramientas que sirven para el manejo de emergencias naturales, entre las que las vinculadas a la salud humana constituyen un campo de estudio específico. Se trata del área de “epidemiología panorámica”, que utiliza la información suministrada por los satélites para predecir la aparición de enfermedades, como el hantavirus, el dengue, el mal de Chagas y el paludismo, entre otras. “Desde el espacio se pueden analizar las condiciones ambientales que influyen en la propagación de diferentes patologías”, explica Carlos Marcelo Scavuzzo, jefe de la unidad de Consultoría en Aplicaciones Espaciales de Alerta y Respuesta Temprana a Emergencias de la Conae.

¿Cómo funciona esta tecnología? Los sensores montados sobre los satélites ofrecen información complementaria acerca de distintas variables del entorno: temperatura, humedad, cantidad de agua, vegetación, nivel del territorio y otros. Al relacionar esos datos, se puede armar una especie de mapa de las zonas de riesgo de enfermedades cuyo desarrollo y dispersión están íntimamente relacionados con el medio circundante, a fin de poder prevenirlas. “El objetivo -destaca- es generar cartografía de riesgo que sea predictiva, tanto en el espacio como en el tiempo, de la aparición de ciertos brotes de enfermedades y epidemias”. Así, sumada a otros métodos, la epidemiología panorámica funciona como una herramienta de vigilancia sanitaria.

Por otra parte, la información obtenida tiene diversos destinos: ministerios de Salud de la Nación y de diferentes provincias, centros y universidades nacionales, y desarrollo de proyectos interinstitucionales sobre numerosas problemáticas, como leishmaniasis, hantavirus, malaria, contaminación de aire y agua, y emergencias sanitarias, entre otras.

Sin embargo, el científico aclara que el Instituto Gulich -referente en el área de epidemiología satelital en Latinoamérica y reconocido a nivel mundial- produce resultados científicos que todavía no pueden ser aplicados a un sistema operativo de alerta y vigilancia. “No es una tecnología que hoy esté operativa en ningún lugar del mundo, hay muchos ejemplos científicos y muy pocos ejemplos concretos sobre el uso de estas cosas”, comenta.

Justamente, la posibilidad de crear un sistema completo de control está comenzando a ponerse en marcha. “Estamos trabajando en la formulación conceptual de un sistema multisectorial de vigilancia, el que debe estar manejado por un consorcio internacional que permita abordar la problemática desde todas sus vertientes”, adelanta, y añade que luego será necesario “presentar y discutir la propuesta en los distintos niveles”. Además, menciona que este consorcio estaría integrado por diversas instituciones, como agencias espaciales, organismos de salud, centros de investigación entomológicos y organizaciones intergubernamentales, entre otras.

Un caso de epidemiología panorámica aplicada

En el Centro de Investigaciones Entomológicas de la UNC se llevan a cabo estudios sobre insectos transmisores de enfermedades, entre otros trabajos científicos. Para ello, se utilizan datos climáticos (suministrados por el Servicio Meteorológico Nacional) como temperatura, humedad y precipitaciones, así como imágenes satelitales (provistas por la Conae) que son procesadas para extraer la información (temperatura de superficie, índice de vegetación y de agua entre otros) que permitirá entender el ambiente donde se desarrollan los vectores. Además se emplean trampas diseñadas para que las hembras del mosquito depositen sus huevos.

El objetivo es generar modelos predictivos que sirven para estimar la abundancia del vector en una determinada región y permiten anunciar qué va a pasar con la población de este insecto en el futuro. De esta manera, se pueden tomar medidas de control antes de que la situación alcance niveles críticos.

El modelo desarrollado por Estallo, junto con el equipo de especialistas del centro entomológico, fue validado en la realidad: uno de los principales resultados de la tesis identificaba las zonas de mayor riesgo en el sur y centro-este de Orán, exactamente los mismos sectores donde comenzó el brote registrado este año.

Para llegar a esta conclusión, se colocaron ovitrampas al azar distribuidas en toda la ciudad salteña, a partir de cuyos resultados se realizaron análisis espaciales estadísticos y se confeccionó un mapa de las zonas en las que hay mayor actividad del vector y, por lo tanto, donde es prioritario aplicar acciones preventivas.

La experiencia de Orán prevé repetirse en Córdoba. A partir de un trabajo conjunto con el ministerio de Salud de la provincia, el centro entomológico realizará muestreos de huevos en las viviendas de los distintos barrios de la ciudad de Córdoba, para lo que ya están trabajando con esa cartera. En opinión del codirector del centro universitario y responsable del área de vectores de enfermedades, Walter Almirón, el dengue puede alcanzar niveles riesgosos para la población de Córdoba y el país. “Estimando los índices de abundancia del vector, que se pueden calcular por el porcentaje de viviendas o de recipientes encontrados que estén infectados en la ciudad, es posible trazar un panorama de cuál es la situación”, explica. El especialista señala que el índice de vivienda detectado este año fue del 25 por ciento, mientras que la OMS advierte que por arriba del 1 por ciento ya habría riesgo, particularmente cuando existe el vector y la población es susceptible. Dos condiciones que están presentes en casi todo el territorio nacional.

Las enfermedades del cambio climático

La Gripe aviaria (o influenza aviar) es una enfermedad infecciosa vírica que afecta a las aves, aunque puede infectar a distintas especies de mamíferos, incluido el ser humano.

La Babesiosis es una dolencia parasitaria transmitida por garrapatas que suele afectar a los animales domésticos, en especial perros. Raramente pasa a los humanos, pero no es descartable.

El Cólera, una enfermedad diarreica muy frecuente en los países en desarrollo, causada por una bacteria presente en el agua. La deshidratación aguda puede llevar a la muerte en pocas horas.

Ébola, provocado por un virus que genera fiebre hemorrágica, altamente contagiosa y que afecta a primates y otros mamíferos, incluidos los humanos.

Los parásitos intestinales, cuya supervivencia se incrementa con las altas temperaturas.

La enfermedad de Lyme es una infecciosa causada por una bacteria transmitida por la garrapata, de muy difícil diagnóstico.

La Leishmaniasis se transmite por un flebótomo (insecto), es habitual en Asia y África pero no existía en Argentina -ya se registraron casos en varias provincias-. Las manifestaciones clínicas van desde úlceras cutáneas hasta inflamaciones severas del hígado y el bazo, en sus formas fatales.

La Peste bubónica es una de las formas de la peste, enfermedad infectocontagiosa que afecta a animales y humanos y se considera una de las más antiguas y agresivas de las patologías bacterianas.

Otras son la fiebre del valle del Rift, enfermedad del sueño, tuberculosis humana y bovina, y fiebre amarilla.

Cazando huevos

Uno de los indicadores que se tienen en cuenta para estimar la población del Aedes Aegypti (no para otras especies) es la cantidad de huevos que pone la hembra del mosquito, para lo que se colocan trampas distribuidas al azar en los jardines de las viviendas y otros sectores seleccionados, que son reemplazadas periódicamente. El número de huevos es un indicador de la actividad del mosquito.

En coordinación con el ministerio de Salud de la provincia, el Centro de Investigaciones Entomológicas de la UNC prevé aplicar esta metodología en los distintos barrios de la ciudad de Córdoba para determinar las zonas potencialmente más peligrosas.

Cómo funcionan

1. Las trampas (tarros de plástico) son llenadas con agua previamente preparada con pasto seco macerado durante una semana. El agua actúa como atrayente para las hembras.

2. Para colectar los huevos, se coloca una tira de papel (tipo madera) en la pared interior del recipiente, sobre la que los mosquitos ponen los huevos.

3. Las trampas son ubicadas en distintos lugares de las viviendas y sectores en los que se quiere determinar la abundancia del mosquito, durante una semana.

4. En la tiras de papel quedan adheridos los huevos, que luego son retirados. El número de huevos colectados es un indicador de la actividad del mosquito.


Fuente: Infouniversidades
Andrés Fernández
comunicacion@rectorado.unc.edu.ar
Candela Ahumada
Prosecretaría de Comunicación Institucional
Universidad Nacional de Córdoba

Manos Unidas, en busca de la justicia climática

Que el cambio climático no es sólo cosa de científicos y ecologistas está claro. Cada vez son más las voces que hablan de justicia social y lo sitúan en el meollo de la cuestión. Diciembre de 2009 es el horizonte más inmediato -y, según distintos actores, crucial- para debatir el futuro del planeta y Copenhague el escenario de lo que será una cita, en forma de cumbre mundial, colmada de expectativas.

Pero en todo este teatro han irrumpido nuevos personajes. Si hace cuatro años el Comité Español de Ayuda al Refugiado ya llamó la atención en su informe anual sobre un fenómeno in crescendo al que refirieron como el de los refugiados ambientales, ahora las voces que hablan de Justicia Climática son cada vez mayores.

Manos Unidas, ONG que cumple estos días 50 años luchando contra la pobreza y por la erradicación del hambre, ha decidido entrar en juego y, como han anunciado sus responsables en un seminario de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, presentará el próximo 6 de octubre una campaña dirigida a concienciar sobre la necesidad de atender a esa Justicia Climática. La idea, en palabras de Marcos Gordillo, responsable de campañas de la ONG, es recoger firmas -algo que ya han empezado a hacer en su página web- para presentarlas en la cita de Copenhague a la que asistirán como observadores.

El lema de la campaña es 'Siembra un clima de Justicia', y se centra en tres puntos que deberían ser "innegociables": que los gobiernos del norte reconozcan como un derecho de los pueblos del sur el derecho a un desarrollo sostenible, que se proporcione una transferencia de recursos de forma distinta que incluya una caja de adaptación específica para estos pueblos del sur así como transferencia tecnológica, y, por último, la exigencia de reducir al menos el 30% de emisiones para 2020 y del 80% para 2050.

Y todo porque consideran que, en palabras de Gordillo, "el cambio climático es antropogénico", es decir, "que tiene su origen causal en la emisión de gases de efecto invernadero". Pero sobre todo porque "el cambio climático provocado por el hombre está llevando a una injusticia mundial", especificada en que quienes menos responsabilidad tienen, aquellos países que menos gases han emitido y menos energía han consumido, son quienes más sufren las consecuencias de esos desastres naturales. Gordillo aporta datos: entre 1990 y 1998 se calcula que hubo 568 desastres naturales, el 94% de ellos tuvieron lugar en los países del sur y el 97% de las muertes que provocaron ocurrieron en esas regiones más deprimidas.

Todo esto convierte a estos países, en opinión de Manos Unidas, en los golpeados por triplicado: son los que menos gases de efecto invernadero han emitido históricamente a la atmósfera, son los que reciben más directamente el impacto del cambio climático y son los que menos tienen menos recursos de adaptación.

Eso sí, el panorama es demasiado serio como para no exigir responsabilidades a todos. Así, los países emergentes también deben empezar a mover también ficha. Es el caso de China, "uno de los países más contaminantes junto con EEUU" según Gordillo, que también reconoce que países con menor desarrollo que los emergentes son "corresponsables". Es decir, todos tienen que asumir su parte. Aunque hay ejemplos esperanzadores, como el hecho de que algunos de estos países, como es el caso de México, Brasil, India o la propia China hayan comenzado proyectos voluntarios de reducción de emisiones.
Fuente:elmundo

Retiradas 11 toneladas de fuel de las playas de Doñana

El dispositivo de limpieza desplegado por la Junta para retirar los restos del vertido de fuel que se produjo la semana pasada junto a la refinería de Cepsa en la Rábida llevan retirado 11.000 kilos de fuel de las playas de Doñana.

"La afectación del vertido en Doñana no es importante. El espacio natural no va a sufrir con este incidente en absoluto", asegura el director en Huelva del Servicio de Emergencias 112, Francisco Huelva, que asegura que el dispositivo de limpieza coordinado por la Junta en Doñana, compuesto por 260 personas -operarios de Cepsa- han recogido desde el sábado alrededor de 336 toneladas de arena mezclada con crudo, de las que 11 toneladas corresponden al fuel vertido.

La Delegación del Gobierno andaluz en Huelva movilizó este personal nuevamente en las playas de Torre Carbonero y la Punta del Malandar en un segmento de costa de aproximadamente 14 kilómetros. De este dispositivo, 20 personas trabajaron ayer en la playa de Bajo de Guía en Sanlúcar de Barrameda. En ésta y otras playas gaditanas se han recogido alrededor de 320 kilos de crudo –sin mezclar con arena– desde el pasado domingo.

En Doñana, el personal se organiza en pequeños grupos, que con palas y carretas recoge cada resto que depositan las olas en la orilla. El director del 112 explicó que la arena con petróleo que se recoge es trasladada en camiones de gran tonelaje a la planta de Cepsa para su depuración y tratamiento, siempre de acuerdo con las directrices de la Administración. Además de estos camiones, se utilizan en la zona seis vehículos de transporte de herramientas, seis tractores pala y 20 todoterrenos -cedidos por el Espacio Natural de Doñana- para transporte y avituallamiento de personal.

Francisco Huelva admitió que "no es agradable" que un vertido de petróleo afecte a la costa de Doñana, reserva natural "referente en Europa y en el mundo". Pero insistió en que la afectación a este espacio "no es importante" y el hecho de que se haya movilizado tanto personal "no es porque la deposición (de chapapote) haya sido muy grande –de hecho, nunca ha llegado a afectar al baño ni a los usuarios de la playa–, sino porque las administraciones entienden que debido al valor emblemático de Doñana hay que recogerlo cuanto antes".

Tanto el Gobierno como la Junta esperan que la compañía Cepsa -a la que se le ha abierto un expediente informativo- entregue el informe del incidente, donde se detallará la causa de la fisura de la tubería que originó el derrame o la cantidad exacta vertida al mar. Precisamente, Aurelio de la Villa, responsable de la refinería de La Rábida de Cepsa que coordina los trabajos de limpieza, aseguró que la compañía tendrá listo su informe en breve, y además calificó de "sobreestimada" la cantidad de fuel derramado que se avanzó un día después del incidente, de 30 toneladas aproximadamente.
Fuente:elmundo

viernes, 24 de julio de 2009

La ONU llama a China a convertirse en modelo de desarrollo ecológico

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó hoy a China a convertirse en un modelo para todos los países en desarrollo y los emergentes impulsando el uso de energía limpia y un crecimiento económico "verde".

"Desde hace tiempo China ha tenido el crecimiento económico más rápido del mundo, pero también es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero y uno de los países más vulnerables a las consecuencias del cambio climático", afirmó Ban en un discurso pronunciado en Pekín.

El secretario general de la ONU agregó que "el progreso que puede alcanzar China en la aplicación de una política económica y energética sustentable es de vital importancia, no sólo para la población china, sino para la población del mundo entero".

Ban exhortó a China a que adopte frente al cambio climático "una actitud que demuestre al mundo que el país asiático está dispuesto a asumir un papel de liderazgo global en el siglo XXI".

"China puede convertirse en un modelo, no sólo para los países en vías de desarrollo, sino para todo el mundo", enfatizó Ban, quien ha dado la máxima prioridad a la lucha contra el cambio climático en los programas de Naciones Unidas para este año.

Ban convocó para septiembre una cumbre climática auspiciada por la Asamblea General de Naciones Unidas, reportó la agencia DPA.

En diciembre se llevará a cabo en Copenhague una cumbre para diseñar un nuevo acuerdo en la lucha contra el cambio climático que sustituya al Protocolo de Kyoto para la reducción de los gases de efecto invernadero.
fuente:minutouno

jueves, 23 de julio de 2009

'Situación extrema' en el incendio de Tarragona por las altas temperaturas

Las condiciones de baja humedad y altas temperaturas, sumado al viento previsto de ponent para este mediodía y las características orográficas del terreno, hacen que el incendio de Horta de Sant Joan (Tarragona) esté "en una situación extrema", según Joan Boada, Secretario General de Interior.

De los dos focos activos, el noroeste, que podría afectar al municipio de Prat de Comte, es el más violento y el que centra los esfuerzos de la mayoría de los 70 efectivos terrestres y cerca de 20 aéreos, que desde esta mañana vuelven a prestar ayuda al dispositivo de tierra después de que ayer no pudieran hacerlo a causa del viento y la mala visibilidad.

Por otro lado, el foco sureste aún presenta zonas activas, aunque su avance está controlado.

Boada ha remarcado que "no ha habido descoordinación", y que todo el operativo funciona normalmente después de ser reorganizado ayer para hacer frente al avance de las llamas hacia Prat de Comte.

Autoridades y cuerpo de bomberos temen que se puedan repetir las condiciones propicias para que el fuego siga avanzando. Se ha establecido un perímetro rodeando las más de 1.100 hectáreas evitando así que se propague.

La carretera T-330 se ha convertido en uno de los puntos de actuación más importantes, pues de propagarse el fuego por esa zona de barrancos podría llegar con facilidad a poblaciones habitadas.

Boada se ha referido tambíén al estado de los dos bomberos heridos, cuyo estado ha sido calificado de "muy grave". Uno de ellos se encuentra en estado crítico debido a diversos fallos renales y respiratorios. Sus compañeros muertos el pasado martes serán enterrados hoy en sus respectivas localidades en funerales privados a petición de los familiares.
fuente:elmundo

Bosques nativos de Formosa en proceso de recuperación

La Universidad Nacional de Formosa concluyó un exhaustivo ensayo, denominado “Fajas de Enriquecimiento: una alternativa para la recuperación de bosques nativos explotados de la provincia de Formosa - Argentina”. El trabajo es el resultado de una investigación realizada desde 1998 en el Campo Experimental del Instituto de Silvicultura, en el Departamento Pirané, Formosa, que, como consecuencia de la presión ejercida por el hombre sobre el recurso forestal durante años, muestra una composición más heterogénea del bosque.


Los bosques nativos del Parque Chaqueño se estiman en 23.367.984 millones de hectáreas según el Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos (BIR 4085 AR 2002), y gran parte de ellos se encuentra empobrecida.

Esta situación es el resultado de la presión ejercida por el hombre sobre el recurso forestal durante años, reduciendo de manera considerable su productividad y capacidad de regeneración. Formosa, al estar ubicada en el noreste argentino, no está exenta de esta problemática. Sus bosques nativos explotados comprendidos en la región del Parque Chaqueño Húmedo cubren más de un millón de hectáreas (26 por ciento) de la superficie total de los bosques de la provincia.

Es por eso que esta investigación consiste en la búsqueda de alternativas que mejoren la composición de la masa forestal en calidad y cantidad. En este sentido, se destaca que las fajas de enriquecimiento constituyen una posibilidad de recuperación de bosques explotados con el objetivo de mejorar el potencial productivo del bosque.

El empobrecimiento del bosque nativo, producto de la explotación intensiva durante años, es el resultado, entre otros factores, de la entresaca selectiva de las especies, al cortarse sólo lo mejor y más sano y dejar al bosque remanente sin ningún tipo de intervención silvícola.

Experimentando

Los trabajos se realizaron en el Campo Experimental del Instituto de Silvicultura, ubicado en la región oriental húmeda del Parque Chaqueño, al sur de la Formosa en el Departamento Pirané, a 150 kilómetros de la ciudad homónima.

El ensayo -iniciado en 1998- consistió en la apertura de siete fajas de seis metros de ancho, éstas son las más apropiadas porque mantienen la acción reguladora del bosque nativo y la longitud variable acorde a la superficie boscosa. Las distancias entre fajas, en función de experiencias anteriores, se establecieron en 50 metros, considerándose esta distancia óptima ya que no produce mayores alteraciones al bosque.

Respecto de los resultados obtenidos, se concluye que las especies de mejor crecimiento en altura y diámetro en las fajas de enriquecimiento fueron Pterogyne Nitens, Peltophorum Dubium y Tabebuia Heptaphylla. Sin embargo, a pesar de tener menor crecimiento en altura y diámetro, Patagonula Americana es una especie a tener en cuenta por su alto porcentaje de sobrevivencia. El crecimiento en altura y diámetro de Diplokeleba Floribunda y Astronium Balansae presentaron porcentajes bajos de sobrevivencia. En los casos de Chlorophora Tinctoria y Schinopsis Blansae, el desarrollo en altura, diámetro y porcentaje de sobrevivencia los ubican en un nivel medio de preferencias.

Finalmente, se remarca que ensayos como los realizados en el Instituto de Silvicultura dan como resultado una composición más heterogénea del bosque. Esta mayor diversificación resulta beneficiosa no sólo desde el punto de vista económico sino también ambiental. El trabajo fue realizado por Miguel Ángel Oviedo, Orlando Walter Pérez y César Enrique Sirka y está redactado en español e inglés, de manera que la investigación pueda ser difundida en publicaciones especializadas nacionales e internacionales.



fuente: infouniversidades
Jorge Benítez
radio@unf.edu.ar
Área de Prensa
Universidad Nacional de Formosa



El retroceso de la Antártida y el cambio climático

En conjunto con investigadores de otras universidades del mundo, biólogos de la UNC trabajan desde hace 15 años estudiando el impacto que está produciendo el calentamiento global en el continente antártico. Los especialistas cordobeses se focalizan en la caracterización de los efectos en los ecosistemas marinos a raíz del retroceso de los glaciares. Los temas más preocupantes son la consecuencia de la desglaciación forzada del continente en la dinámica del resto del planeta y la pérdida de biodiversidad. Desde 1997 los investigadores vienen detectando cambios en los ecosistemas bentónicos, con especies que desaparecieron parcialmente y otras que se multiplicaron.

El objetivo general era conocer los ecosistemas antárticos marinos. En la tierra la fauna es muy escasa, sólo pueden encontrarse algunas aves migratorias, entre ellos pingüinos y algunos pocos mamíferos. Pero debajo de las aguas, la biodiversidad es muy grande, en particular en las comunidades bentónicas, es decir, las formadas por organismos que viven en el fondo de los ecosistemas acuáticos. “Fue un análisis más general -recuerda Ricardo Sahade, quien es docente e investigador de la UNC y desde 1994 estudia los ecosistemas en la península Antártica, en Caleta Potter (Shetland del Sur)-, realizado con fotografías. Queríamos ver la estructura de las comunidades, los patrones de diversidad, qué tipos de organismos vivían, qué estrategias tenían y qué les permitía ser exitosos en ese medio”. Las especies invertebradas más abundantes son las esponjas, ascidias, equinodermos y briozos.

A los tres años de esta primera etapa exploratoria, en 1997, los investigadores empezaron a detectar cambios en los ecosistemas bentónicos. Especies que habían desaparecido parcialmente y otras que se habían multiplicado. “Esto fue muy inesperado porque las condiciones ambientales debajo del agua son muy estables en la Antártida, y se creía que las comunidades biológicas también debían serlo”, explica Sahade a InfoUniversidades. “Nosotros vimos cambios muy grandes en tres años, en especies como las asirias, las esponjas y en bívalos”.

Hace diez años no se hablaba del calentamiento global como en la actualidad, pero la comunidad científica había empezado a realizar estudios interdisciplinarios en todo el mundo. En el caso de la Península Antártica se sabía que en los últimos 50 años había aumentado un promedio de 2,5 grados la temperatura (la media del planeta fue 0,6°) y que retrocedieron en muchos sectores los glaciares. Pero se creía que si no aumentaba la temperatura del agua no debía haber cambios significativos en los ecosistemas marinos.

Ricardo Sahade, entrevista

-No había explicación para que existan cambios tan rápidos en los ecosistemas marinos, y la temperatura del agua no aumentaba, pero sí existió una gran contracción de los glaciares. ¿Dónde estaba la explicación?
-Con el tiempo y con muchas discusiones intentamos ver qué procesos podían afectarlos. Los primeros indicios estaban, precisamente, en el retroceso de los glaciares, porque esto implica que hay un mayor aporte de materiales terrestres en el agua.

-¿Y cómo afecta la carga de sedimentos a las especies marinas?
-Notamos que las especies que empezaron a desaparecer, por su forma estructural y por el lugar donde vivían, eran menos resistentes ante una mayor carga de sedimentos. A estos organismos se los llama filtradores porque comen el material orgánico que se suspende en el agua: planton, fitoplanton, entre otros. Los sedimentos son material inorgánico: tierra, arcilla, greda, barro, etc. Los filtradores justamente filtran el agua para poder captar la comida. Si se le agrega una mayor carga de sedimentos, necesitan filtrar más agua y esto requiere un mayor gasto de energía. Por otro lado, los aparatos de “filtración” se van tapando o modificando en el mejor de los casos. Cuando no pueden hacer más este trabajo ‘extra’, mueren o desaparecen porque no pueden compensar el gasto de energía con el alimento conseguido. También se ven afectadas las plantas, porque el barro y los sedimentos oscurecen el agua y tienen mucha menos luz. Y las plantas absorben la energía solar para producir energía química, que se traslada al resto de la cadena. Es decir, todo el ecosistema se ve afectado. Éste es, quizás, el nexo principal entre los cambios en las comunidades bentónica y el aumento de la temperatura. Nosotros corroboramos las reacciones de las especies frente a la carga de sedimentos en laboratorios.

-¿Qué otras hipótesis se plantearon en relación al retroceso de los glaciares y el cambio en los organismos submarinos?
-Hay hipótesis nuevas que sostienen que estaríamos frente a un proceso de deglaciación de la Antártida. Pero lo concreto es que el 90 % de los glaciares de la península ha retrocedido. Y el proceso es muy veloz. Si bien varía según las zonas, hay glaciares que se redujeron 50 metros en un año.

-¿Cuál es el valor del continente antártico para el resto del mundo?
-La Antártida es un “laboratorio evolutivo natural”. Está aislada del resto del planeta hace unos 20 millones de años, sobre todo a nivel de organismos marinos. La barrera biogeográfica más potente se llama frente polar, a lo que se le suma la corriente circum antártica. Alrededor del continente hay profundidades de entre 3.000 y 5.000 metros, que junto con esta corriente hacen que los organismos tengan una barrera y sea muy difícil el intercambio y que, a su vez, los ecosistemas hayan evolucionado aislados del resto en los últimos 20 millones de años. Es una diferencia muy importante con, por ejemplo, el Polo Norte. La Antártida es un continente rodeado de mar, y el Polo Norte es un mar rodeado por continentes con sólo unos 15 o 20 mil años de antigüedad.

-¿Cómo afecta al resto del planeta el retroceso de los glaciares antárticos?
-La dinámica antártica afecta a la dinámica del todo del planeta. En los océanos hay dióxido de carbono disuelto, pero la capacidad de disolución está relacionada con la temperatura. Mientras más fría está el agua más capacidad de retener gases hay. El agua a 1° bajo cero retiene mucho más dióxido de carbono que a temperaturas de 2°. Esto es lo que se llama la ‘bomba física del dióxido de carbono’. Si se elevan las temperaturas de aguas frías como las antárticas se libera más dióxido de carbono, incrementándose el efecto invernadero. Los océanos cumplen un rol similar al de las plantas; son fijadores del dióxido de carbono, sacándolo de la atmósfera. Pero si, por un lado, introducimos dióxido de carbono con la quema de combustibles y, por el otro, eliminamos cobertura vegetal incrementando la temperatura, vamos perdiendo la eficacia de nuestros mecanismos reguladores. La dinámica de estos sistemas es muy compleja y quizás estemos lejos de comprenderla en su totalidad. Pero tal vez no nos quede mucho tiempo para tratar de hacer algo. Hay hipótesis que sostienen que el planeta Venus podría haber sido similar a la Tierra pero ahora tiene una temperatura de unos 300°, mantenida quizás por un efecto invernadero sumamente ‘eficiente’.

El equipo de investigación que trabaja en la Antártida está integrado por Ricardo Sahade, Marcos Tatián, Milagros Demarchi, Luciana Torre, Soledad Tarantelli, Cristian Lagger, Natalia Servetto, Paula Wiernes, Soledad Acosta y Marina Chiappero. Los estudios son subsidiados por la UNC, el Instituto Antártico Argentino, el Conicet, el FONCyT y el Alfred Wegener Institut (Alemania).



Fuente: Infouniversidades
Andrés Fernández
comunicacion@rectorado.unc.edu.ar
Lucas Gianre
Prosecretaría de Comunicación Institucional
Universidad Nacional de Córdoba

martes, 7 de julio de 2009

EE.UU. propugna la geoingeniería para frenar el calentamiento global

El debate científico se intensifica a medida que el cambio climático se hace más intenso y peligroso


La Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos (NAS) preconiza la aplicación de algunas de las propuestas diseñadas por la geoingeniería para frenar el cambio climático, señala The New York Times. Entre las medidas que se consideran más apropiadas se encuentra la fabricación de “sombrillas” especiales y ponerlas en órbita para contrarrestar los rayos solares, y conseguir que las nubes reflecten más luz solar hacia el espacio. La geoingeniería, un concepto acuñado en los años noventa en Estados Unidos y asumido por Europa hace dos años, continúa su proceso de implantación en la misma medida en que el calentamiento global se hace más evidente y peligroso, pero continúa suscitando un debate por las posibles consecuencias negativas de su aplicación. Por Marta Morales.

¿Cómo enfrentarnos al calentamiento global? En las últimas décadas se ha investigado mucho sobre el cambio climático, en un intento de paliar, evitar y solucionar un hecho que cada vez se hace más evidente: el planeta sufre una subida inusual de su temperatura global como consecuencia de la actividad humana, ajena al peligro que supone la explotación desmesurada de los recursos terrestres y el exceso de la contaminación que generamos.

En un comunicado, la National Academy of Sciences norteamericana advirtió a finales del mes de junio al Congreso de Estados Unidos que el calentamiento global actual no ha tenido precedentes en los últimos 400 años y, posiblemente, ni siquiera en los últimos dos mil años en lo que se refiere al hemisferio norte del planeta.

Un grupo de especialistas en el cambio climático fue tajante al hacer esta afirmación, demostrando que la realidad de la situación se hace patente cada vez más en fenómenos de la naturaleza, como los huracanes inesperados o el deshielo de las regiones polares de la Tierra.

¿Qué hacer para afrontar lo que podría suponer un desastre ecológico, económico y para las especies de todo el planeta? Aparte de las clásicas medidas de reducción de emisión de contaminación o de búsqueda de soluciones sostenibles, otras propuestas han sido lanzadas por los científicos, señala The New York Times: fabricar “sombrillas” especiales y ponerlas en órbita para contrarrestar los rayos solares, o bien conseguir que las nubes reflecten más luz solar hacia el espacio han sido algunas de ellas.

La geoingeniería, de ciencia-ficción a necesidad

Para la National Academy of Sciencies, estas soluciones, unidas sobre todo a la reducción de contaminantes y a la prevención del calientamiento global, deberían comenzar a ser consideradas seriamente. Entrarían en el concepto de geoingeniería o “ingeniería planetaria”, que supone la aplicación de la tecnología con el propósito de influenciar en las propiedades globales de un planeta.

El objetivo sería hacer de planetas deshabitados entornos habitables para la vida, y aunque esto suene a ciencia ficción, lo cierto es que tal vez sea aplicable a la solución de los problemas en la Tierra, que podría llegar a convertirse en un lugar difícilmente habitable como consecuencia del calentamiento global.

Así, diversos científicos han hecho ya sus propuestas de geoingeniería para paliar el efecto de nuestras propias acciones. Partiendo de la idea de que la Tierra reflecta hacia el espacio alrededor de un 30% de la luz solar que alcanza su superficie y absorbe el resto, quizá aumentar la luz que se reflecta podría contrarrestar el calor derivado del efecto invernadero, enfriando así el planeta.

The New York Times se refiere, por ejemplo, al astrónomo Roger P. Angel, de la University of Arizona, que ha diseñado un plan para poner en órbita pequeñas lentes que servirían para refractar la luz del Sol hacia el exterior de la Tierra. Serían trillones de lentes, de alrededor de un metro cada una, muy finas y con un peso ligeramente mayor que el de una mariposa.

Otra idea ha sido la de colocar cintas reflectantes que cubran los desiertos o “islas” de plástico blanco, que se harían flotar en todos los océanos, de manera que se pueda reflectar luz solar hacia el espacio, en lugar de que toda incida sobre la Tierra.

Aparte de la posibilidad de reflejar la luz, los científicos han llegado incluso a concebir que se abone el mar con hierro, lo que produciría que se generaran grandes extensiones de plantas que absorberían el dióxido de carbono y, al morir, lo arrastrarían con ellas hacia el fondo del océano. También la BBC ha dedicado un interesante artículo a las posibilidades de la geoingeniería.

Rechazo y pugna

Sin embargo, numerosos científicos aún rechazan la geoingeniería como posible fuente de soluciones, porque suponen que podría producir más efectos dañinos secundarios que beneficios.

Otros, en cambio, resaltan la importancia de estas novedosas ideas, así como la necesidad de que sean tenidas en cuenta por los gobernantes como remedios de urgencia, puesto que parece que las decisiones globales tomadas –como la del protocolo de Kyoto- no han sido respetadas por todos los países (Estados unidos no lo ha ratificado y China e India jamás lo han respetado).

Algunos especialistas enfatizan la importancia del cumplimiento de las normas medioambientales (así como crear fuentes energéticas alternativas) y que se exija que éstas se respeten, mientras otros señalan que se debe pensar de manera inmediata en alternativas de emergencia, teniendo en cuenta la ausencia de compromiso de algunos países.

Soluciones difíciles y, según algunos especialistas, impracticables, deberían aún así ser consideradas y experimentadas a fondo, por si las necesitamos algún día. De hecho, serían fórmulas únicas para reducir rápidamente el aumento de la temperatura, si llegara el momento en que el calentamiento global fuera irreversible.

Debate antiguo

El debate sobre las aplicaciones de la bioingeniería está en la prensa popular científica de Estados desde mediados de los años noventa, siendo uno de los más significativos el publicado por Popular Science el año pasado, por lo que la aparición del artículo del New York Times del mes pasado debe considerarse como una prolongación de este debate.

El debate sin embargo no es exclusivo de Estados Unidos. Está presente en Europa desde 2004, cuando la BBC y The Guardian publicaron algunos artículos a partir de que el Gobierno británico señalara que el cambio climático es una amenaza mayor que la que representa el terrorismo. El panel del cambio climático se ha referido también a la geoingeniería para evocar soluciones al problema del agua.

Diversas propuestas de geoingeniería han circulado en este contexto y las más importantes han sido recogidas por la American National Academy of Science en el informe Policy Implications of Greenhouse Warming: Mitigation, Adaptation, and the Science Bases, que recomienda medidas correctivas del cambio climático utilizando aeronaves comerciales, militares y privadas. Global Research ha publicado asimismo un interesante análisis crítico de lo que ha dado en llamarse geoingeniería.

El reloj biológico de las plantas ayuda a predecir el cambio climático

Un proyecto internacional liderado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha puesto de manifiesto que el reloj interno de las plantas puede mejorar las predicciones sobre el cambio climático, informó esta institución.

Se trata de un mecanismo genético presente en la mayoría de los organismos que permite anticipar el paso de las horas y actúa como el coordinador central del metabolismo de la planta.

El proyecto ha sido dirigido por el profesor Víctor Resco, de la Facultad de Ciencias del Medio Ambiente de Toledo, dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

El hallazgo consiste en la demostración de cómo el reloj interno de las plantas, también conocido como reloj circadiano, sirve para anticipar los procesos que se producen en ellas con el paso de las horas y actúa como un coordinador central del metabolismo de la planta.

En este sentido, "hasta el 90% de los genes de una planta se activan o se apagan a lo largo del día en función de la hora que sea, a causa de esta regulación circadiana", según ha señalado Resco.

Por ello, las implicaciones ecológicas que se producen con motivo de esta regulación podrían anticipar y mejorar las predicciones sobre cambio climático.

"El reloj puede ser relevante también para predecir la supervivencia, crecimiento, floración y distribución de las plantas ante un clima cambiante, así como para desarrollar variedades agrícolas resistentes a los aumentos de temperaturas que acontecerán durante este siglo", según ha manifestado el profesor.

Asimismo, la alta capacidad de adaptación de las plantas ante procesos climáticos cambiantes podría depender de la alta capacidad de adaptación del reloj.

Urge proteger los glaciares

El veto presidencial a la ley que preservaba los hielos, además de prestarse a sospechas, dejó sin protección esas reservas de agua.

La vetada ley de protección de glaciares vuelve a la agenda: se está intentando juntar un millón de firmas para exigir al Congreso que vuelva a la carga con esa norma.

La ley aprobada en octubre de 2008 por unanimidad en ambas cámaras establecía la protección de los glaciares y sus zonas aledañas, llamadas periglaciares, y la prohibición de actividades que pudieran afectarlos, como las mineras, petroleras y obras de infraestructura inadecuadas. Determinaba, además, que toda actividad no prohibida que allí se hiciera requería una evaluación de impacto ambiental y se establecían fuertes sanciones en casos de incumplimiento.

La Presidenta vetó la ley sin mayor fundamento mediante un decreto que establecía que si bien el gobierno nacional se encontraba comprometido con la protección del medio ambiente, existía legislación en la materia, como la ley de general del ambiente, que "establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable".

El por lo menos curioso veto agregaba que la ley "podría afectar el desarrollo económico de las provincias involucradas, conllevando la imposibilidad de desarrollar cualquier tipo de actividad u obra en zonas cordilleranas", lo cual "daría preeminencia a los aspectos ambientales por encima de actividades que podrían autorizarse y desarrollarse en perfecto cuidado del medio ambiente". Se destacaba que "la ley no contempla que las provincias involucradas cuentan con los controles suficientes para evaluar y autorizar las actividades de infraestructura, industriales, mineras, hidrocarburíferas, etc."

Sorpresivamente, después de haberse reunido con el presidente mundial de la empresa minera más grande del mundo, la Barrick Gold Corporation, la Presidenta autorizó el proyecto minero de Pascua Lama, que lleva a cabo esa firma en San Juan y parte de Chile, precisamente en una zona donde hay tres glaciares.

Mencionamos anteriormente en esta columna que, sin desconocer que la minería goza de apoyo oficial debido a las inversiones y los puestos de trabajo que genera, no es un hecho menor que los glaciares cordilleranos significan el 70 por ciento de la reserva hídrica de la Argentina, lo que por lo menos amerita que cualquier actividad que allí se desarrolle requiera un profundo estudio sobre sus verdaderas consecuencias sobre el ambiente.

Por supuesto, no hay que desmerecer la capacidad de las provincias para analizar las actividades que se desarrollan en sus respectivas jurisdicciones. Ocurre que a menudo los efectos de la explotación de los recursos naturales exceden el marco de una provincia y se hace necesario consensuar una mirada estratégica para la Argentina no sólo sobre su uso, sino acerca de su protección actual y futura porque en ellos reside nuestro bienestar y el de las futuras generaciones.

Por esa razón resultó alarmante que una de las preocupaciones expresadas en el veto fuera que la ley disponía que "todas las actividades proyectadas en los glaciares o el ambiente periglacial que no se encontraban expresamente prohibidas estarían sujetas a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental". Esto significa que, dada la fragilidad de los recursos protegidos, se exigiría una mayor atención en el momento de aprobar nuevas actividades.

Este tipo de observaciones no hicieron sino despertar más dudas sobre su razonabilidad. Incluso se concluía invitando a los gobernadores, senadores y diputados nacionales de las provincias cordilleranas a constituir un foro interdisciplinario para la discusión de las medidas por adoptar en orden a la protección de los glaciares y del ambiente periglacial (foro que no se constituyó), como si ese foro tuviera un rango de mayor conocimiento o reflexión que pudiera reemplazar una decisión que habían tomado las cámaras de Diputados y Senadores en pleno y por unanimidad.

Hoy, cuando el Parlamento despierta una nueva esperanza contra las decisiones unilaterales, es oportuno resaltar el esfuerzo de la ciudadanía para proteger algo que la sociedad percibe como esencial. En la página www.proteccionglaciares.com.ar se busca la firma de quienes quieran apoyar la necesidad de contar con una ley consensuada democráticamente y con fundamentos para proteger adecuadamente nuestros glaciares.


sábado, 27 de junio de 2009

Obama solicitó la ley contra cambio climático

El presidente Barack Obama urgió hoy al Senado estadounidense a aprobar su proyecto de ley para luchar contra el cambio climático, afirmando que el país que domine la energía limpia "será el país que lidere la economía mundial del siglo 21".

La ley es "una histórica legislación que abrirá la puerta para una economía con energía limpia y un mejor futuro para Estados Unidos", dijo Obama en su mensaje radial semanal.

Las declaraciones ocurrieron luego de que la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobara el viernes la histórica ley para limitar la emisión de gases responsables del calentamiento global, tras lo cual el texto pasa a su evaluación en el Senado, donde es incierto lo que ocurra.

Obama criticó que durante décadas los políticos estadounidenses se lamentaran por la dependencia del país respecto al petróleo del extranjero, mientras seguían viendo crecer esa dependencia y aumentar la contaminación mundial.

"Hemos visto nuestra dependencia en combustibles fósiles poner en peligro nuestra seguridad nacional", afirmó.

"Hemos visto cómo" ese uso de combustibles fósiles "contamina el aire que respiramos y pone en peligro nuestro planeta", dijo Obama.

"Y sobre todo, hemos visto a otros países darse cuenta de una verdad crítica: el país que lidere la creación de una economía limpia será el país que lidere la economía mundial del siglo 21", declaró. (NA)

lunes, 22 de junio de 2009

El primer contador de emisiones de CO2 a escala mundial, en Nueva York

Los neoyorquinos ya no pueden pasear por el centro de su ciudad ignorando la cantidad de gases de efecto invernadero que emite el mundo entero en cada momento.

Deutsche Bank Asset Management (DeAM) acaba de instalar en la ciudad de Nueva York el primer contador en tiempo real de emisiones de carbono a nivel mundial. Se trata de un cartel digital de 21 metros de alto, colocado frente al Madison Square Garden, que expone el número total de gases invernadero que se encuentran en la atmósfera.

El número de emisiones de carbono será calculado por científicos del Instituto de Tecnología de Massachussets y medirá los 24 gases de efecto invernadero -sin contar el ozono y los aerosoles- que se avalaron a nivel mundial mediante los Acuerdos de Kioto y de Montreal, según señala DeAM en un comunicado.

Con esta iniciativa, la entidad pretende reforzar su estrategia de concienciación y educación medioambiental ya que, actualmente, hay 3,64 billones de toneladas métricas de gases contaminantes, a un ritmo creciente de 2.000 millones de toneladas más cada mes.

Todos aquellos interesados en consultar las mediciones, pueden consultar la web 'http://www.know-the-number.com'. Además, se han colgado actualizaciones de datos de interés en 'http://twitter.com/knowthenumber', donde también se incluirán descargas, vídeos, paneles de discusión y opiniones de los expertos que han participado en el proyecto.

Según el responsable global de Asset Management, Kevin Parker, el encargado de encender el contador, "el carbono que hay en la atmósfera ha llegado a una cifra récord de 800.000 al año. El hecho de no ver los gases de efecto invernadero, hace que se nos olvide que están ahí y que se acumulan rápidamente".

"Es una labor de todos controlar las emisiones de gases contaminantes, y esperamos que al hacer pública la cifra, tanto la gente, como los gobiernos y los inversores nos movamos más rápidamente hacia una economía sostenible", señaló.

Acercar la ciencia al público
Por su parte, el profesor de Ciencias Atmosférica del MIT, Ronald Prinn, destacó que "el contador de emisiones de carbono es una forma innovadora de acercar la ciencia al público". "Hay muchas noticias sobre el cambio climático en los medios, pero hasta ahora no se tenía un contabilizador en tiempo real sobre gases contaminantes que se mantuviera actualizado y que fuera de fácil acceso", indicó.

En su opinión, "este contador nos servirá para darnos cuenta de lo rápido que crece la cifra de gases invernadero en el mundo". "El número que aparecerá en el cartel de Nueva York está calculando con las mediciones hechas en todo el mundo y expresado en su equivalente en dióxido de carbono, eliminado los efectos que pueda tener el cambio de estaciones, de esta manera se subraya aún más los gases que son emitidos por la actividad humana. Sin duda alguna, se trata de un número que debemos vigilar", aseveró.
fuente:elmundo

La basura desborda a China

Día sí, día también, Yang cruza medio Shanghai a golpe de pedal y aparca su triciclo a las puertas de un mercado del centro de la ciudad. Una a una, amontona sobre el carro cientos de cajas de poliestireno expandido que los comerciantes ya no necesitan. Para cuando el tetris de desperdicios alcanza la altura de un segundo piso, las gotas de sudor descienden por sus mejillas.

La mujer se parapeta en el hueco que queda al manillar y, enterrada en la montaña de corcho blanco, tira de su vida dando tumbos y abriéndose paso entre bicis, coches, autopistas elevadas y rascacielos. A 'la chica del plástico', como la conocen en el barrio, le quedan dos horas de arrastrar su miseria hasta un centro de reciclaje. Eso, si todo va bien. "Hay veces que las cajas se caen", explica.

Como en la mayoría de las ciudades chinas, en Shanghai tampoco hay un programa oficial de reciclado. La recogida selectiva es espontánea, y se repite en cada esquina. Papeleras y contenedores, donde los hay, son desvalijados varias veces al día por un ejército de 'carroñeros', el gremio del que forma parte Yang.

Miles de intermediarios anónimos que engrasan la cadena del reciclaje, pero que el Estado no tiene capacidad para institucionalizar a día de hoy. Informales, sí, pero también indispensables para mitigar la 'crisis de basuras' que amenaza al país.

Porque además de riqueza y bienestar, el desarrollo económico ha disparado el volumen de desperdicios que se generan en China. Ambos fenómenos convergen en las grandes megaurbes, donde el manejo de la basura resulta insostenible bajo el modelo actual.

Al borde del colapso
Un comité municipal de la capital avisaba la semana pasada que Pekín se encuentra al borde del colapso: sus 17 millones de habitantes generan 18.000 toneladas diarias de desperdicios, 7.000 más de las que pueden digerir los 13 vertederos municipales. Dos de ellos han superado ya su límite de capacidad y el resto se llenarán en cuatro o cinco años teniendo en cuenta que los pekineses generan cada año un 8% más de basuras.

El problema es común en las grandes ciudades de este vasto país, pero no exclusivo de China. Es una 'migraña global', un reto en la gestión de viveros humanos de gran tamaño. Como Shanghai, que con sus 19 millones de habitantes generó en 2007 un volumen de basura capaz de llenar cinco veces la torre Jinmao, el tercer edificio más alto del mundo.

A su principal vertedero, Changshengqiao, le quedan 15 años de vida, dos menos de los previstos cuando se planificó. Porque en China, el 90% de la basura que gente como Yang no puede revender va a parar a este tipo de lugares. El resto se incinera, y sólo una pequeña fracción recibe otros tratamientos.

A corto plazo, la solución pasa por abrir nuevas instalaciones, pero las autoridades se han topado con un nuevo obstáculo: una ciudadanía cada vez más contestataria que no quiere vertederos o plantas incineradoras en la puerta de su casa. En marzo, el Gobierno canceló la construcción de una planta de biotratamiento de basuras en las afueras de Pekín por la oposición de los residentes, que temían ver contaminados los acuíferos locales.

"Aunque estamos dispuestos a pagar precios altos, tenemos grandes problemas para encontrar tierras", admitía al 'Global Times' un funcionario del gobierno municipal.

"Los métodos alternativos más sostenibles, hoy por hoy, resultan demasiado caros", explica a elmundo.es un experto de la Universidad de Tongji que no quiere ver publicado su nombre porque asesora al gobierno en la materia. "De momento, la orden es diversificar e introducir más plantas de incinerado y tratamiento de basuras".

Pero desde ahora, señala, China debe introducir programas de reciclaje y aprobar normativas para penalizar o gravar la generación de basura. Según las autoridades, la prohibición de las bolsas de plástico gratuitas, por ejemplo, ha contribuido ya a reducir un 65% los deshechos de polietileno en apenas un año de vigencia.
fuente: el mundo

Biocombustibles: su impacto social y económico

En Argentina, la producción de biocombustibles se hace particularmente en base a granos oleaginosos. Esta es una de las causas que motivó a un grupo de investigadores de la UNVM a realizar una evaluación del impacto económico y social de la producción de biocombustibles en la provincia de Córdoba y a determinar cuál es el insumo más rentable. En Brasil, México y Colombia, los alimentos usados para la producción multiplicaron sus precios hasta 5 veces.

El empleo de insumos tradicionalmente destinados a la alimentación para la producción de combustibles despertó el interés de los investigadores del Instituto de Ciencias Sociales por abordar los aspectos controversiales de esta decisión.

La hipótesis central que guía el trabajo sostiene que “la producción de biocombustibles, mediante la industrialización de granos de oleaginosas, genera en la economía costos económicos y sociales que deben ser evaluados”. Es precisamente por este enfoque que los investigadores están interesados en “cuantificar cuál es la decisión que resultaría más rentable para un productor, ya que éste tiene la posibilidad de utilizar como insumo para la producción de biocombustibles la soja, el maíz, el girasol y la colza, aunque esté menos desarrollado en la Argentina. Esto involucra distintas situaciones de costo y de precios y el problema radica en determinar, de todas, cuál es la opción más rentable desde el punto de vista del productor.

Por otra parte, la investigación aborda el impacto en la vida cotidiana que la producción de biocombustibles plantea, con consecuencias económicas y sociales difíciles de revertir.
En ese sentido, la directora de la investigación, licenciada Inés Asis indicó a InfoUniversidades: “Cuando utilizamos el grano de maíz o de soja para producir biocombustibles lo estamos dejando de utilizar para la producción de alimentos, o dejamos de exportarlo. Los economistas llamamos a esto ‘costo de oportunidad’, es decir, dejamos de tener algo en la economía para producir biocombustibles. Eso va a generar modificaciones y cambios en el empleo de los individuos y en la distribución del ingreso de las personas”.

Sobre este último punto, la investigadora agregó: “Esto es algo que no se discute mucho en la Argentina, pero que se ha verificado con resultados alarmantes en países como Colombia, Brasil o México. En todos los casos se realizaron algunas cuantificaciones que indican que los precios de los alimentos, en esos países, se multiplicaron entre 1,5 y 3 veces luego de que empezaron con la producción de biocombustibles. Vale aclarar que hay claros efectos sobre el precio de los alimentos, sobre el empleo de la economía y particularmente sobre el empleo sectorial”.



fuente: infouniversidades Adrián Romero
adrianjromero@gmail.com
Lic. Adrián Jesús Romero
Secretaría de Comunicación Institucional
Universidad Nacional de Villa María