TERMINAL BAHIA BLANCA

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lunes, 27 de abril de 2009

Tomar consciencia

Una chimenea arroja humo en una zona industrial de la provincia de Cartago (Costa Rica). El objetivo del Día de la Tierra es generar conciencia sobre los problemas que aquejan al planeta.


Una niña cubierta de barro mientras mira unos peces muertos, en una charca contaminada de Kanchipuram, a 75 kilómetros de Chennai, al sureste de India.

Las imágenes reflejan el grado de contaminación de algunos lugares de Jakarta, en Indonesia. Niños que se bañan en ríos contaminados, aguas que rebosan basura y 'carroñeros' en barcas de madera que se ganan la vida recogiendo tazas de plástico.


Fuente: ecodiario

martes, 24 de febrero de 2009

La Cibeles y la Alhambra se unen al apagón mundial contra el cambio climático

Lo promueve WWF y ya cuenta con el apoyo de más de 500 ciudades de todo el planeta. La Cibeles, la Puerta de Alcalá, la Alhambra y el museo Guggenheim estarán entre los monumentos y edificios emblemáticos de España que secundarán el 'apagón' de una hora convocado para el próximo 28 de marzo.


Pero para este apagón no vale cualquier hora. La convocatoria de 'La hora del planeta' dice que será entre las 20.30 y las 21.30 horas del próximo día 28 de marzo.

Esta iniciativa de WWF se lanzó en todo el mundo el pasado día 10 de diciembre, en el marco de la Cumbre del Clima celebrada en Poznan (Polonia) y culminará el día 28 de marzo con centenares de millones de personas actuando contra el cambio climático.

A nivel mundial
Según ha informado la organización, por el momento, ya se han sumado a esta iniciativa 75 países. Entre las más de 500 ciudades que se han comprometido a participar se encuentran Londres, Madrid, Pekín, Roma, Moscú, Los Ángeles, Barcelona, París, Río de Janeiro, Hong Kong, Singapur, Atenas, Buenos Aires, Toronto, Sidney, Méjico, Estambul, Copenhague, Las Vegas y Helsinki.

Y algunos edificios y monumentos emblemáticos también secundan esta 'Hora del Planeta 2009'. Entre ellos, destacan el Cristo Redentor de Río de Janeiro; la Torre Eiffel, en París; la estatua de Merlion, en Singapur; la Ópera de Sydney y el edificio más alto del mundo: Taipei 101, de Taiwán.

En España, secundarán la iniciativa la Cibeles, la Puerta de Alcalá y Correos, en Madrid; la Torre Agbar, en Barcelona; la Alhambra, en Granada, y el museo Guggenheim, en Bilbao. Asimismo, cuenta con el apoyo de personalidades del mundo del cine y la cultura como José Coronado, Raphael y Goya Toledo


fuente: ecodiario

jueves, 20 de noviembre de 2008

Tecnología undimotriz: energía de las olas

España quiere subirse a la ola de la tecnología undimotriz. Diversos prototipos han comenzado ya a probarse en distintas zonas del país, con el objetivo de que en unos años la fuerza del oleaje sea una energía renovable más.

Hace unos días, Santoña (Cantabria) y Pasajes (Guipúzcoa) eran testigos de la ubicación de sendos prototipos de tecnología undimotriz. Se trata de una boya, situada frente a la costa, que aprovecha el movimiento vertical producido por el oleaje para generar energía. La boya cuenta con una bomba hidráulica que traslada la energía mecánica obtenida a un alternador, cuya corriente puede ser luego trasmitida a tierra mediante un cable submarino.

La boya ubicada frente a la costa cántabra es capaz de generar una potencia de 40 kilovatios (KW), si bien la idea es probar su funcionamiento para poderle añadir más adelante otras nueve. De esta manera, se podría disponer de una planta con capacidad de 1.400 KW anuales, la electricidad equivalente al consumo doméstico de unos 2.500 hogares.

Por su parte, el prototipo de Pasajes está realizado a escala 1:4 para estudiar durante varios meses su rendimiento y posibles impactos en el entorno. Si los resultados son positivos, sus promotores pretenden instalar un dispositivo a tamaño real con una potencia de 500 KW. La instalación forma parte del proyecto Oceantec, que cuenta con un presupuesto de cuatro millones y medio de euros.

En Galicia prueban otro tipo de tecnología, conocida como "Pelamis". El nombre, que significa serpiente marina, hace honor a su aspecto. El sistema consiste en una serie de cilindros articulados y parcialmente sumergidos. La ola induce un movimiento relativo entre los cilindros, lo que activa un sistema hidráulico, y posteriormente, un generador eléctrico. Esta estructura prioriza la resistencia sobre la eficiencia en la conversión energética, ya que está pensada para zonas con condiciones marinas muy adversas. Se estima que 30 de estos sistemas podrían cubrir las necesidades energéticas de unos 20.000 hogares europeos.

En el nuevo dique del puerto de Mutriku, también en Guipúzcoa, pondrán en marcha a mediados del año que viene una "columna de agua oscilante". Este dispositivo, que cuesta 6,1 millones de euros, es una especie de chimenea ubicada en el lecho marino. Las olas entran por una apertura, y cuando el nivel del agua sube y baja, el aire es forzado a pasar por una turbina que gira e impulsa un generador.

Y en el puerto de Granadilla (Tenerife) también se tiene previsto poner a prueba una planta de energía undimotriz. El proyecto cuenta con un presupuesto de 400.000 euros, financiado principalmente por la Unión Europea y el Cabildo tinerfeño.

En definitiva, el objetivo de sus promotores es probar qué sistema es el mejor para empezar a sacarle partido. De hecho, el Plan de Energías Renovables 2011-2020 incluirá la energía de las olas con las demás renovables. Así, afirman los expertos, con un desarrollo tecnológico y un apoyo institucional adecuados, para 2020, fecha en la que el 20% de la energía en España deberá ser renovable, las plantas undimotrices podrían generar hasta 100 MW.

En el nuevo dique del puerto de Mutriku, también en Guipúzcoa, pondrán en marcha a mediados del año que viene una "columna de agua oscilante". Este dispositivo, que cuesta 6,1 millones de euros, es una especie de chimenea ubicada en el lecho marino. Las olas entran por una apertura, y cuando el nivel del agua sube y baja, el aire es forzado a pasar por una turbina que gira e impulsa un generador.

Y en el puerto de Granadilla (Tenerife) también se tiene previsto poner a prueba una planta de energía undimotriz. El proyecto cuenta con un presupuesto de 400.000 euros, financiado principalmente por la Unión Europea y el Cabildo tinerfeño.

El objetivo de lograr una tecnología capaz de extraer energía del oleaje no es nuevo. Las primeras patentes fueron registradas en París, en tiempos de la Revolución Francesa, por un padre e hijo de apellido Girard. Sin embargo, el verdadero desarrollo de esta tecnología no comienza hasta el último cuarto del siglo XX.

En este sentido, los expertos enumeran hasta 81 prototipos diferentes, algunos de los cuales ya se utilizan en distintas partes del mundo. Sin ir más lejos, Portugal es uno de los países que quiere tomar la delantera: el mes pasado, frente a la localidad norteña de Póvoa de Varzim, se inauguraba un parque undimotriz, denominado Okeanós, que ya surte su electricidad a la red. En este caso se utilizan tres máquinas Pelamis con capacidad de 2,25 MW. También cuenta con una planta experimental que utiliza una columna de agua oscilante en la isla de Pico, en las Azores.

En cualquier caso, se considera a Noruega y Escocia pioneras de la tecnología undimotriz. El país escandinavo instaló en 1985 una planta en la costa cercana a Bergen, en el que se combinaba una columna de agua oscilante con un sistema propio, denominado "canal rematado en punta". Por su parte, Escocia lleva también años experimentado con estos sistemas en la isla de Islay, e incluso aportando nuevos, como el denominado "Pato de Salter". Se trata de una especie de conos que al oscilar con las olas impulsan un generador. Asimismo, países como Estados Unidos, Australia. India, China, Suecia o Japón también están probando distintos sistemas.

Principales ventajas e inconvenientes

El potencial de la energía de las olas, según la UNESCO, es de unos 4.000 gigavatios (GV), si bien todavía no se sabe la cantidad que se puede aprovechar y suministrar a un precio económico. En este sentido, las instalaciones undimotrices requieren una alta inversión y un mayor desarrollo tecnológico. Sus responsables deben mejorar en varias cuestiones, como su eficiencia al aprovechar el movimiento no lineal y esquivo de las olas, o su resistencia al embate de las mismas, y todo ello con un coste asumible.

Por ello, este tipo de instalaciones todavía no es competitivo. Por ejemplo, la planta recién inaugurada en Portugal es "comercial" gracias a las ayudas institucionales: cada kilovatio hora (kWh) producido será pagado a 26 céntimos de euro, mientras que el kWh "convencional" se está pagando por debajo de los 9 céntimos.

Las posibilidades de contar con una energía limpia más no se pueden desdeñar. La tecnología undimotriz presenta incluso más ventajas que otras renovables: se trata de una energía constante y predecible, ya que siempre hay olas, y su impacto en el entorno también es menor.

fuente:0291

miércoles, 29 de octubre de 2008

El hombre necesitará dos planetas si se mantiene el gasto de recursos naturales

La Tierra ha perdido en poco más de un cuarto de siglo casi la tercera parte de su riqueza biológica y recursos, y al ritmo actual la Humanidad necesitará dos planetas en 2030 para mantener su estilo de vida, advirtió hoy el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).

Y es que la demanda de la Humanidad excede en cerca de un 30 por ciento la capacidad regeneradora de la Tierra, señaló el Informe Planeta Vivo 2008, que difunde esta organización ecologista cada dos años acerca de la situación ambiental de los ecosistemas del planeta.

"El mundo está luchando actualmente con las consecuencias de haber sobrevalorado sus activos financieros. Pero una crisis mucho más grave sigue adelante: un desastre ecológico causado por infravalorar nuestros recursos medioambientales, que son la base de toda vida y prosperidad", señaló el director general de WWF, James Leape, al comentar el informe.
Países "deudores ecológicos"

El estudio muestra que más de las tres cuartas partes de la población mundial vive actualmente en países que son "deudores ecológicos", pues el consumo nacional ha superado a su capacidad biológica de regeneración.

"La mayoría de nosotros seguimos alimentando nuestro estilo de vida y nuestro crecimiento económico extrayendo cada vez más el capital ecológico de otras partes del mundo", señaló Leape.
Demanda creciente

"Si las demandas en nuestro planeta siguen creciendo al mismo ritmo, para mediados de los años 30 necesitaremos el equivalente a dos planetas para mantener nuestro estilo de vida", agregó.

El informe, que se elabora cada dos años desde 1998, señala que el Índice Planeta Vivo (IPV) ha descendido casi un 30 por ciento desde 1970, es decir, que se han reducido en esa proporción unas 5.000 poblaciones naturales de unas 1.686 especies, una tasa superior a la del 25 por ciento del informe de 2006.

Estas pérdidas se deben, en primer lugar a la deforestación y la reconversión de tierras en los trópicos (un 50 por ciento de descenso), pero también a factores como la polución, la sobrepesca y el impacto de diques y del cambio climático.

"Estamos actuando ecológicamente como lo han hecho las instituciones financieras económicamente, buscando la gratificación inmediata sin mirar las consecuencias", lamentó el codirector de la Sociedad Zoológica de Londres, Jonathan Loh, una de las instituciones que ha contribuido al informe.

Según el estudio, que ha medido la "huella ecológica de la humanidad", o el deterioro que las actividades humanas producen en los sistemas naturales, éstas han utilizado una media de 2,7 hectáreas globales por persona, mientras que la biocapacidad de los sistemas -o su capacidad de absorber el impacto- sólo llega a 2,1 hectáreas de media por persona.
Estados Unidos y China, las mayores huellas

Estados Unidos y China cuentan con las mayores huellas ecológicas nacionales, cada una un 21 por ciento de la biocapacidad global, pero ambos países "consumen" una parte mucho mayor de los recursos.

Así, cada ciudadano de EEUU requiere una media de 9,4 hectáreas globales, mientras que los chinos usan una media de 2,1 hectáreas.

Ocho naciones -EEUU, Brasil, Rusia, China, India, Canadá, Argentina y Australia- contienen más de la mitad de la biocapacidad global.

Pero tres de ellos -EEUU, China e India- debido a sus poblaciones y a sus hábitos de consumo son "deudores ecológicos", con huellas ecológicas superiores a sus capacidades, pues la exceden, respectivamente, 1,8 veces, 2,3 veces, y 2,2 veces.

Estos datos contrastan con un país como Congo, con una biocapacidad de casi 14 hectáreas globales por persona y que sólo utiliza 0,5 por persona, pero que afronta un futuro de degradación medioambiental por la deforestación y las crecientes demandas de una población en aumento y presiones exportadoras.

viernes, 29 de agosto de 2008

Ecocelebrities: famosos que cuidan el planeta







La protección del medio ambiente gana fama de la mano de las estrellas; conocé a las celebridades comprometidas con la causa.
En los últimos años, el mundo comenzó a tomar conciencia del verdadero desastre que el estilo de vida occidental está causando en el planeta. ¿Pero cómo se difunde la información sobre la crisis ambiental? Aunque suene extraño, muchos especialistas en opinión pública señalan que las celebridades son opciones estratégicas para alertar a las masas.

Algunos famosos lo comprenden y usan su protagonismo para encarnar valores ecológicos y protagonizar campañas en favor de la ecología. Ellos son las ecocelebrities, estrellas militantes de la tendencia verde que se saben influyentes y están dispuestas a aprovecharlo para el bien general. Aunque no falta quien sugiere que esta militancia podría tratarse tan sólo de una estrategia de marketing para mejorar su imagen personal.

Tras los pasos de Brigitte

La preocupación por el medio ambiente comenzó en la década de los 70, pero no se hablaba de calentamiento global, sino que lo más importante era la conservación de la forestación y la comunión con los seres vivos. Sin duda, uno de los mayores referentes fue Brigitte Bardot, quien en 1976 decidió hacer algo que ninguna figura pública había hecho: crear su fundación en defensa de los animales y volverse vegana, es decir vegetariana militante. Desde ese momento, Brigitte renunció a cualquier tejido de origen animal para vestirse, combatió los productos que se elaboraban mediante experimentación con seres vivos y dejó de asistir a espectáculos o sets de filmación en los que se usaran animales. Ella comenzó una tendencia que hoy siguen de manera estricta estrellas como Drew Barrymore, Joss Stone, Sting, Donna Karan y Uma Thurman, quienes a su vez reclutan a nuevos discípulos.

En la pantalla y el monitor

A fines del año pasado, Leonardo DiCaprio, lanzó su propio documental La última hora, que escribió y al que le puso su voz como narrador, que incluye la participación de más setenta expertos en calentamiento global. Fue el puntapié inicial para declarar su militancia verde, que continúa desde su MySpace.

Quien también posee su propio site ecológico es justamente la ex de DiCaprio, Gisele Bundchen. La modelo se encargó, en persona, de reclutar a cinco corresponsales alrededor del mundo que trabajan analizando cuestiones a favor del medio ambiente, como la sustentabilidad de un combustible alternativo al petróleo.

Estas celebridades decidieron cambiar radicalmente sus vidas para predicar con el ejemplo e, incluso, protagonizaron algunas de las campañas ecologistas más importantes del mundo. Pero no todos logran mantener el compromiso con el paso del tiempo.

En la pasarela

En los últimos años, grandes personalidades de la moda decidieron unirse a la cruzada ecológica y desarrollar estrategias que contribuyan a salvar el planeta. Gracias a los pedidos de Alicia Silverstone, Angelina Jolie y Kirsten Dunst, cada vez son más los diseñadores y marcas que trabajan con tejidos orgánicos, desde Giorgio Armani y Stella McCartney hasta la popular tienda H&M. Incluso, algunas celebridades eligieron lanzar sus propias líneas ecológicas: Bono, el líder de U2, tiene una marca llamada Edun, y Kate Moss, Gwyneth Paltrow, Jade Jagger y Helena Christensen diseñaron remeras cuyas ganancias están destinadas al proyecto del ex presidente estadounidense Al Gore para frenar la crisis climática.

Es difícil darse cuenta si estas acciones son genuinas o sólo se trata de una pose. Pero poco importa. Lo cierto es que las intenciones pasan desapercibidas cuando se trata de la divulgación de las urgencias del planeta. Sin duda es una moda que no incomoda.

Por Denise Tempone

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